La impunidad en Colombia es un arma cargada de municiones
infinitas que se alimenta de cierto tipo de amalgamas gubernamentales y
militares. Simone Bruno, bajo mi perspectiva, pretende esclarecer un tópico que
nunca fue aludido a grandes rasgos ni durante tiempo prolongado, y que
justamente fue víctima de la voraz capacidad del pueblo colombiano de olvidar,
de transformar en invisible, de enviar a la nada. Los falsos positivos no son
más que una sucia, ruin y perversa estrategia política y militar con fines
mediáticos y lucrativos (respectivamente, tal vez) que sobrepasa la definición
de inhumano, que se desprende de cualquier sentimiento, que se arraiga a las
cuestiones más perversas de las cuales este país ha sido testigo.
S. Bruno ha empleado con inteligencia y audacia gran
cantidad de recursos audiovisuales para lograr hacer de éste un documental
impecable. Planos, tomas y encuadres precisos que generaron a lo largo del
susodicho documental un muy buen ritmo visual. La musicalización hizo parte
fundamental del filme, convirtiéndose en uno de los recursos con mayor fuerza
“sentimental” dentro de éste. Me ha llamado la atención la forma en que son
contrastados los testimonios de los familiares de las víctimas con los
discursos del expresidente Álvaro Uribe y el entonces Ministro de Justicia;
Juan Manuel Santos, ello permitió observar cómo maquillan sus palabras aquellos
personajes bellacos en cantidades industriales. La inclusión del fragmento
animado que recreó la historia de la violencia en el país me pareció totalmente
adecuado, y más aún con el archivo de música y la voz en off empleados allí.
Este tipo de trabajos audiovisuales deberían
generarse más a menudo, porque ya es sabido que, como lo mencioné al comienzo,
el pueblo colombiano tiene récord en olvidar aquellos tópicos que deberían
merecerle más atención, este es un tema social que como muchos otros, debe ser
atendido desde sus raíces, tomar vuelo y crear eco, un eco fuerte y constante
en contra de la corrupción, la mentira, la violencia… la impunidad.
Natalia Estefanía Lizarazo.